Factores de riesgo de la artrosis

Factores de riesgo de la artrosis

Los factores de riesgo son aquellos determinantes que presenta una persona que la hacen más susceptible a sufrir una enfermedad. En el caso de la artrosis avanzada, estos son sus factores de riesgo:
·         Edad avanzada.
·         Sexo femenino.
·     Obesidad (sobre todo en artrosis localizada en articulaciones como las rodillas y otras que soporten peso).
·         Actividad deportiva y ciertas profesiones.
·         Menopausia.
·         Secuelas tras una cirugía y golpes repetidos sobre alguna articulación.
·         Antecedentes familiares: es posible la transmisión genética de la predisposición a sufrir artrosis. Los genes que regulan el colágeno, una proteína muy importante en la composición del cartílago, se transmiten de padres a hijos; y si estos genes están alterados, dan lugar a un colágeno poco funcional, lo que aumenta el riesgo de sufrir artrosis.
A pesar de lo que se ha creído siempre, las condiciones climatológicas no afectan a la aparición/empeoramiento de las enfermedades reumatológicas. Sí es cierto que las bajadas de presión atmosférica o una elevada humedad pueden hacer que el paciente sienta más molestias temporalmente, pero ello no significa un empeoramiento de la enfermedad.
Diagnóstico de la artrosis
Los síntomas que el paciente refiere y el examen de las articulaciones afectadas será lo que indique al médico un posible diagnóstico de artrosis. Las radiografías también son muy útiles en la confirmación del diagnóstico y ayudan a descartar otras posibles patologías. Los análisis de orina o de sangre no suelen encontrarse alterados, de manera que no son de gran utilidad. En algunos casos, el médico puede extraer algo del líquido sinovial de la articulación, con dos finalidades: analizarlo para descartar otras patologías y liberar la articulación afectada de la presión ejercida por el acúmulo de líquido sinovial en la misma.